13 de Diciembre de 2019
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Política 29 de Noviembre de 2019

Se confirmó lo del domingo 24, Uruguay cambió de rumbo

El capítulo 4 del documento Compromiso por el país que firmaron los principales líderes de los partidos que integrarán el gobierno de coalición que liderará el Dr. Lacalle recoge varios de los reclamos que desde hace mucho tiempo plantean los productores y las gremiales rurales.

Política 29 de Noviembre de 2019

Se confirmó lo del domingo 24, Uruguay cambió de rumbo

El capítulo 4 del documento Compromiso por el país que firmaron los principales líderes de los partidos que integrarán el gobierno de coalición que liderará el Dr. Lacalle recoge varios de los reclamos que desde hace mucho tiempo plantean los productores y las gremiales rurales.

Hébert Dell’Onte Larrosa – Montevideo – TodoElCampo – Uruguay es un país curioso. Entre el martes 26 y miércoles 27 los medios de comunicación comenzaron a informar sobre los posibles titulares de los ministerios para el período de gobierno 2020/2025, pero recién ayer pasado el mediodía se conoció y el país reconoció quién será el próximo presidente de todos nosotros.

Eso sucedió porque en un hecho sin precedentes el domingo 24, cuando todo indicaba que el ganador fue el Dr. Luis Lacalle, el candidato oficialista Ing. Daniel Martínez se negó a reconocer su derrota. Pero como dijo el expresidente Dr. Julio Sanguinetti eso quedará en el anecdotario y en pocas semanas pasará al olvido. Uruguay necesita construirse con visión de futuro y los hechos menores de sus dirigentes políticos no pueden estar en la agenda de los gobernantes, ni en la memoria de los ciudadanos de bien.

Dicho eso, lo primero que hay que señalar es que Uruguay eligió cambiar de rumbo. Frente a un progresismo gastado y desganado, un Frente Amplio carente de liderazgos jóvenes y que otra vez se apoya en la figura del expresidente José Mujica quien ostentará una fortaleza parlamentaria importante, la preferencia fue por un candidato joven, de amplísimo conocimiento parlamentario, con actitud de gobierno y preparado sobre los asuntos que hacen a la conducción del país.

Lo segundo es que Lacalle recibe un país en crisis, con un déficit fiscal importante, pérdidas de reservas, empresas que cierran, caída de la competitividad. Esas son solo algunas de las señales preocupantes que la próxima ministra de Economía la economista Azucena Arbeleche deberá atender con la debida urgencia pero también el debido cuidado y prudencia para no generar mayores desajustes. Los márgenes de acción son muy limitados.

A los desafíos económicos se suman los problemas sociales que entre los que generan más preocupación en la ciudadanía se encuentra el de la delincuencia. En los últimos años los uruguayos hemos perdido el sentido de tranquilidad y seguridad, y no hay rincón del país en el que no se viva con miedo. También allí el próximo gobierno deberá hincar el diente poniendo límites claros a los delincuentes y favorecer los derechos de los trabajadores y ciudadanos honestos por encima de los que violan la ley. Para eso es urgente reformar la Policía y corregir el nuevo Código del Proceso Penal, pero también tomar decisiones que muestren que el gobierno está del lado de las víctimas.

En este aspecto, y esto también se vincula a la educación, será necesario reconstruir la sociedad en base a los valores que la caracterizaron y que hicieron de este un país de respeto mutuo y educado, donde todos tengamos empatía con el otro.

El relanzamiento del país productivo es otro asunto ineludible y esto punto toca en el corazón del sector agropecuario.

El documento Compromiso por el país que firmaron los principales líderes de los partidos que integrarán el gobierno de coalición que liderará el Dr. Lacalle tiene 13 capítulos, el capítulo 4º se titula Impulso al crecimiento: desarrollo productivo y mejora de la competitividad donde se recogen varios de los reclamos que desde hace mucho tiempo plantean los productores y las gremiales rurales.

Comienza señalando que se utilizarán “los ahorros generados mediante el mejoramiento de la eficiencia del sector público en la reducción de tarifas, prioritariamente las de combustibles y electricidad”.

También destaca “avanzar hacia precios de combustibles que sean competitivos con la región y el mundo”.

Propone “impulsar al sector agropecuario como motor de la economía”; y “avanzar a la eliminación de impuestos ciegos, que no tienen vínculo con la rente ni con el nivel de actividad”.

Menciona la “seguridad rural” especialmente “en relación al abigeato”; “reactivar los sectores del agro con altos niveles de productividad y calidad” y refiere explícitamente a la lechería, el arroz y la granja.

Como dice el título, Uruguay cambió de rumbo.

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