27 de Junio de 2017
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Actualidad 14 de Diciembre de 2016

Mujer rural: poca cosa para hacer

"Las mujeres rurales son como las riendas de los postes: si se cortan se cae todo el alambrado..."

Actualidad 14 de Diciembre de 2016

Mujer rural: poca cosa para hacer

"Las mujeres rurales son como las riendas de los postes: si se cortan se cae todo el alambrado..."

Maria Rielli- Durazno- TodoElCampo- Un domingo me encontré en un pueblo perdido del interior de nuestro país. Arrancaba la tarde y con ella las típicas carreras de caballos. Esa era la única posibilidad de poder disfrutar una salida dominguera.

Había una pista en medio del campo, con una improvisada carpa de lonas de media sombra y, mas lejos, unos palos con chapas en los costados, con una cortina de arpillera haciendo de puerta, cumplían la función de baño. Dentro, en ese "cuchitril", había un agujero en la tierra, hecho a pala.

La carpa estaba llena de hombres tomando cerveza, algunos acodados en un mostrador hecho con unas tablas viejas, y todos miraban a otro paisano que remataba la primera carrera. Afuera, la gente iba llegando y se amontonaban a la sombra de unos pocos eucaliptos, la única sombra que había en el lugar. 

Mirando el gentío, note a las mujeres con la mirada perdida de aburrimiento. -"Aquí es lo que hay"- dijo una de ellas, -"venís a las carreras o te quedas en casa sola, porque los hombres están esperando el domingo para venir a mirar los pingos y tomarse una con los vecinos"- comentó otra.

Les gusten los pingos, o no, este es el panorama que viven muchas mujeres rurales. Lejos quedan las opciones de ir al pueblo, perder el rato en la plaza, recorrer vidrieras, centrase dos horas en el cine o cualquier otra opción. 

Estas son las mismas mujeres que, muchas veces, se levantan primero y van  último a dormir. Son, por lo general, las personas más sensibles en el campo. Las primeras en darse cuenta de mil cosas que le pasan a los animales: si hay uno lastimado y con bichera, o si la vaca va a parir.

Tienen cuatro ojos y a veces hasta cuatro manos. 

Son como las riendas de los postes, que si se cortan, cae todo el alambrado. Y quieran o no, las mujeres rurales son las riendas que nunca pueden faltar. Sin embargo, muchas viven sin poder expresarse o destacarse en ninguna actividad que no sea otra que las tareas del campo. Porque esa es su única realidad posible. Nadie puede responder ¿Cuántas mujeres músicos, arquitectas, doctoras, publicistas, pintoras o diseñadoras de moda, que no fueron ni serán?

La vida en el campo es hermosa y también los es criar y educar a los hijos en el ambiente. Lo que no está bueno es que la gente, especialmente las mujeres, no puedan acceder a las cosas que hacen que una persona se pueda realizar.https://ssl.gstatic.com/ui/v1/icons/mail/images/cleardot.gif

 

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