19 de Agosto de 2017
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Ovinos 22 de Julio de 2017

Fossatti señaló que se deben buscar más mercados alternativos para colocar la oferta que China no absorbe

Se efectuó el Lanzamiento de la Zafra Ovina 2017 en las instalaciones de Lanera Piedra Alta S.A. (Florida), perteneciente a la Central Lanera Uruguaya (CLU).

Ovinos 22 de Julio de 2017

Fossatti señaló que se deben buscar más mercados alternativos para colocar la oferta que China no absorbe

Se efectuó el Lanzamiento de la Zafra Ovina 2017 en las instalaciones de Lanera Piedra Alta S.A. (Florida), perteneciente a la Central Lanera Uruguaya (CLU).

Florida – TodoElCampo- Este viernes se realizó el Lanzamiento de la Zafra Ovina 2017, organizada por el Plan Estratégico Nacional del Rubro Ovino (PENRO), en las instalaciones de Lanera Piedra Alta S.A. (Florida), perteneciente a la Central Lanera Uruguaya (CLU).

En diálogo con TodoElCampo, Álvaro Fossatti, presidente de CLU, señaló que la actividad, que se enmarca en el aniversario número 50 de la cooperativa, logró “dar el mensaje que queríamos, donde consideramos que la industria textil es muy importante para el sector ovino en su conjunto. Es una pata que agrega valor y que permite diversificar la cadena productiva”.

Sobre la realidad del sector lanero, reconoció que siempre hay dificultades y que en este momento se centra en la lana de 28,8 micras, de la cual se tiene un gran stock a la espera de ser exportada a China. Sin embargo, el mercado asiático no efectúa compras desde hace un año y medio y ello se debe a una realidad coyuntural, agregó.

Ante dicha realidad, el presidente de la Central sostuvo que “no hay demasiadas cosas para hacer, más que buscar mercados alternativos que ayuden a digerir ese stock”. Respecto a ello, señaló que esos mercados existen y que pagar mejor, pero “son de mucho menos volumen”. “Algo del stock se ha ido para esos mercados, claro que a un ritmo mucho menor”, acotó.

Al respecto, dijo que “no hay que desesperarse, hay que seguir buscando alternativas y sobrellevar la situación hasta que el viento cambie”.

LANAS FINAS Y MEDIAS, Y LAS SEÑALES DEL MERCADO

La situación de las lanas finas y medias es totalmente diferente a las gruesas, debido a que se logró vender toda la producción de la zafra pasada.

No obstante ello, Fossatti subrayó que en el pasado la relación del mercado fue inversa y por ende Uruguay no debería cerrarse solo a la producción de lanas finas. “Como dirigente tengo el deber y la obligación de dar mensajes claros. No es razonable, ni es bueno, en una actividad como la agropecuaria donde los ciclos son muy largos, correr detrás de la liebre, como se dice vulgarmente (…) los mercados van y vienen”.

Entonces, los productores deben limitarse a interpretar las señales del mercado y adaptar el sistema productivo a su realidad.

Por otro lado, en lo que sí pueden trabajar sin importar el grosor de las lanas, es el trabajo prolijo en la producción y cosecha de la lana, con el uso tanto de Grifa Verde o Celeste. Esto “puede ser la diferencia entre vender y no vender”, sentenció.

CONTEXTO ECONÓMICO

El directivo del CLU lamentó la preocupación permanente que significa el hecho de que Uruguay permanezca como un país caro, tanto en costos de insumos, energía y combustible. Todo ello es poco ayudado por el tipo de cambio que se encuentra a “niveles peligrosos”. “Ahí hay decisiones políticas que entendemos nosotros se deberán tomar”, argumentó.

Para Fossatti, el país no se debe limitar sólo a la producción de materias primas, sino que debe buscar valorizar esa producción con mano de obra nacional. Esa preocupación fue transmitida al ministro, acotó.

LANERA PIEDRA ALTA

Durante el lanzamiento de la zafra se recorrieron las instalaciones de Lanera Piedra Alta, en la cual se procesan 20 mil kilogramos de lana diariamente (5.600.000 kilogramos durante los 11 meses que se trabajan), lo que significa entre el 13 y 15 % de participación en el mercado.

Según indicó Carlos Rodríguez a TodoElCampo, ingeniero químico gerente de Lanera Piedra Alta, por día ingresa un camión con 20 mil kilogramos de lana sucia y en 20 horas de trabajo se obtienen 14 mil kilogramos en tops, que es destinada a China, Alemania, Italia, Turquía, por orden de demanda en volumen; y Japón y Corea del Sur por su calidad.

Explicó que todo el proceso utiliza agua que se bombea desde el arroyo Pintado, a la cual se le realiza un proceso químico para ser clarificada, y por kilogramo de lana procesada se invierten 10 litros de agua. Lanera Piedra Alta tiene una planta de tratamiento para afluentes; piletas primarias para la separación de arenas y tierras más pesadas; una primera etapa biológicas con un tratamiento anaerobio donde se reduce en un 50 % la contaminación del efluente; y una segunda etapa biológica en una laguna de oxidación para el ajuste final. Luego es vertido a un sistema de riego.

Para Rodríguez, cuando la lana llega con grifa permite acceder a algunos mercados más exigentes; “porque con ello se puede lograr los valores que pide el cliente, en cuanto a color y contenidos de fibras, homogeneidad, largo, etcétera”. Por el contrario, cuando se recibe lana sin acondicionar, “se tiene que invertir dinero para hacerla más utilizable y ello implica bajar costos de la estructura” o “destinarla a mercados menos exigentes, lo que puede darle mejor retorno de dinero a esos productores”, dijo.

SUBPRODUCTO LANONINA

La grasa de lana, Lanonina, es un subproducto que se utiliza como elemento hidratante en cosméticas y medicinales cremosos. Su producción se exporta y ha llegado a valer U$S 8 el kilogramo. Hoy en día se extrae alrededor de 180 mil kilogramos por año a un valor de U$S 3, lo que significa a la lanera un ingreso de U$S 500 mil.

Producción: Estela Apollonio.

Redacción: Damián Musso Sosa.

 

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