17 de Diciembre de 2017
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Agricultura 03 de Octubre de 2017

Estiman que la cosecha de cultivos de invierno será “negativa”

Gran parte del potencial de rendimiento en trigo ya se perdió y los productores tratan de “emparejar las cuentas” para no quedar con resultados negativos, aunque mantienen la esperanza de un buen llenado de grano para obtener un producto de calidad media que pueda ser “vendible”, señaló Alvaro Núñez gerente técnico de la Unión Rural de Flores (URF).

Agricultura 03 de Octubre de 2017

Estiman que la cosecha de cultivos de invierno será “negativa”

Gran parte del potencial de rendimiento en trigo ya se perdió y los productores tratan de “emparejar las cuentas” para no quedar con resultados negativos, aunque mantienen la esperanza de un buen llenado de grano para obtener un producto de calidad media que pueda ser “vendible”, señaló Alvaro Núñez gerente técnico de la Unión Rural de Flores (URF).

Montevideo  - TodoElCampo – Núñez dijo que el clima durante este invierno, y comienzo de la primavera, no ha sido el mejor para los cultivos de invierno. Contó que en la zona centro, en los últimos dos  meses, algunos productores relevaron más de 480 milímetros de lluvia, que “impactaron negativamente tanto en la cebada, como en el trigo y la colza. Afirmó que “realmente son pocos los cultivos que se ven  buenos”.

En el caso del trigo, señaló que  recién se están empezando a “embuchar”, a aparecer la hoja bandera, por más que para el llenado de grano falta. “Lo que se ve es que gran parte del potencial se perdió” señaló, y dijo que se están “tratando de emparejar las cuentas”.

 En cuanto a la colza la situación que describió no es muy distinta: “hay algunas buenas, pero  otras que están en muy mal estado”.

Para ejemplificar, comentó que  “hay productores que ya decidieron no seguir con el trigo” y que ya están “para quemarlo y preparar el laboreo para los cultivos de verano”, aunque  “no son la mayoría” . Agregó que “por más que para muchos ha sido un muy buen invierno, sobre todo para aquellos que se dedican a la ganadería, para quienes se dedican a la agricultura “fue todo lo contrario”.  La época de frio, días soleados, buena radiación, y poca lluvia, casi no se dio en este último invierno, cosa que impactará directamente en los rindes de los cultivos y “la variación casi constante de temperaturas  favoreció el desarrollo de hongos y  bacterias

Nuñez reconoció que todavía queda  la esperanza de  tener un “buen llenado de grano para obtener  un trigo de calidad media que sea  vendible, y malteable en el caso de la cebada”.

El gerente de la URF  comentó a TodoelCampo  “que llega un momento en que los costos siguen aumentando” y que ahí  “hay que parar y analizar”.  Señaló que “no se le puede asegurar al productor que determinada medida le va a garantizar rendimiento y que no se puede seguir perdiendo plata”. Aseguró que “son años donde no es fácil asesorar”. Haciendo una cuenta rápida, Núñez estimó que se necesita un rendimiento de 3.000 kilogramos por hectárea para que el productor “empate”, pero que este año es un objetivo “difícil”.

Cosecha

Mencionó que si “todo rueda bien, si hay un buen llenado de grano, estarán comenzando a entrar las maquinas a las chacras en el entorno del 20 de noviembre, mientras que el “grueso” estará cosechando en los primeros días de diciembre. Aunque recordó que hay siembras que se dieron  de forma muy temprana, de ciclo largo, “que quizás estén prontos antes”.

Cultivos de verano

Respecto a la próxima siembra de cultivos de verano, consideró que también aparecen  dificultades “porque hay mucho productor que realizo laboreos, puentes verdes con el doble objetivo de pastorearlo y aportarle nutrientes al suelo”. En el caso del pastoreo, dijo que se comenzó “a complicar” con la presencia de las abundantes lluvias y  por el “pisoteo de los animales, lo cual genera que los productores tengan que mover el suelo. También estas medidas, así como las aplicaciones, están “todas pendientes” por factores climáticos. Puntualizó que “no se pueden demorar mucho más los trabajos previos,  porque la siembra de soja de primera debe comenzar los primeros días de noviembre”.

Según   Álvaro Núñez, sólo el 30 % del área tiene cultivos de invierno, mientras que  todo el resto se prepara para cultivos de verano, “apostando a la soja de primera”.

Acotó que es un año donde hubo disponibilidad de semilla de soja a diferencia del año pasado cuando se debió importar de la región para cubrir la demanda.  No obstante, estimó que sí se nota la falta de otros insumos como graminicidas, hormonales y herbicidas, entre otros.

Para Núñez , “hay una nueva forma de hacer agricultura, con mucho control de costos”, y por ello, tanto ellos en la URF como los importadores buscan no  concentrar stocks , “para no quedar con plata parada”. Si el clima hubiera acompañado más, “quizás la faltante de algunos insumos  se notaría mucho más”, remarcó.

En referencia al área a sembrar con cultivos de verano, estimó que va ser a muy similar a la del año paso que se ubicó en 1,25 millones de hectáreas.

 

 

 

 

 

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