16 de Agosto de 2017
Máx. Min.
Agricultura 08 de Noviembre de 2016

Producir soja y venderla a China

Para la soja uruguaya y argentina China es un referente. En el caso uruguayo China compra el 75 % de la soja que exporta, y Argentina necesita de las compras chinas para poder acomodar sus números rojos.

Agricultura 08 de Noviembre de 2016

Producir soja y venderla a China

Para la soja uruguaya y argentina China es un referente. En el caso uruguayo China compra el 75 % de la soja que exporta, y Argentina necesita de las compras chinas para poder acomodar sus números rojos.

Montevideo/TodoElCampo – Mientras Argentina sufre un déficit fiscal histórico y permanente con breves períodos de tímidos superávit, la soja sigue siendo el motor de su economía gracias a una China que no deja de comprar aunque las colocaciones en ese país han caído en comparación a 2015. Para Uruguay China también es un referente ineludible ya que compra el 75 % de la soja que exportamos.

En 2008 Cristina Fernández, ex presidenta de Argentina, dijo que la soja es un yuyo. Cinco años después,  en 2013, intentó explicar sus dichos pero el error ya estaba cometido: “La comparé con lo resistente que son los yuyos” al extremo de que “el glisfosato no le hace nada. Te tiran glisfosato y matan cualquier cosa. Lo dije, por eso, con una metáfora”, expresó de forma poco convincente.

Pero más allá de del affaire la realidad muestra que Argentina necesita de la soja, de las compras que China realiza de este producto y de los buenos precios internacionales para salvar su economía. Lo necesitaba durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, y lo necesita ahora el presidente Mauricio Macri.

Un reciente artículo del economista y analista argentino Miguel Ángel Boggiano publicado en Carta Financiera apunta unos datos relevantes que ayudan a entender a la vecina Argentina. Por un lado el déficit fiscal que ya es una característica permanente del país, y por otro la necesidad que el país tiene de la soja si lo que busca es salvar su economía.

Sobre la soja Boggiano definió como “gran amenaza” que pesa sobre el país que su precio “llegara a caer” por alguna razón como una “mayor desaceleración del crecimiento de China”.

Cabe recordar que en 2015 Argentina tuvo un record de exportaciones de soja a China al totalizar 9.438.424 toneladas, un volumen que implicó un crecimiento del 57,19 % frente a los envíos de 2014.

Pero en 2016 el total de las exportaciones de soja han caído de forma importante. Según informó en setiembre la Administración General de Aduanas de China, durante los primeros ocho meses de 2016 las importaciones de soja desde Argentina cayeron un 16,91 % respecto de igual período de 2015, al totalizar 4.402.203 toneladas.

LA SOJA URUGUAYA.

La importancia de China para la economía uruguaya es clara. El gigante asiático posee el 20 % de la población mundial y actualmente es el principal consumidor de productos uruguayos.

En el 2005, Uruguay exportó U$S 120 millones a ese país; lo multiplicó por 20 en una década ya que en 2015 las exportaciones totalizaron U$S 2.200 millones, lo que representó el 26 % de todas las ventas al exterior.

Casi el 98 % de las ventas uruguayas a China corresponden el sector agropecuario y agroindustrial.

La soja fue protagonista en ese impulso comercial con China. Actualmente ese país compra el 75 % de la oleaginosa que nuestro país exporta, y como ocurre con Argentina (y también Brasil), es importante que Pekin no disminuya sus importaciones.

EL DÉFICIT FISCAL EN ARGENTINA.

Según Boggiano el único problema económico de Argentina es el déficit fiscal, el cual no es circunstancial sino histórico.

“La economía argentina tiene un solo gran problema económico a partir del cual se desprenden todos los demás: el déficit fiscal. Desde 1810 a la fecha sólo hemos tenido 20 años con superávit fiscal (y en esos años los superávits fueron sólo ligeramente positivos)”, escribió.

Curiosamente los gobiernos kirchneristas dejaron al actual gobierno una importante posibilidad de endeudamiento ya que ni Néstor Kirchner ni Cristina Fernández pudieron hacerlo.

“El kirchnersimo le dejó a Macri la posibilidad de endeudarse en el exterior simplemente porque ellos no lograron hacerlo antes. Y también es cierto que le dejó un país con un nivel de endeudamiento bajo. Hoy, luego de toda la deuda que ya tomó el sector público, el total de deuda sobre el PBI alcanza el 54 %”, afirma el economista.

Ese 54 % implica “un número que indica ‘bajo’ nivel de endeudamiento, pero atención: las crisis de deuda en la Argentina se dispararon un ratio en la zona del 80 %”.

Compartir en: