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Actualidad 31 de Enero de 2015

Nuestra lucha juntos

Durazno. Hoy 30 de enero se festeja el tercer cumpleaños del grupo "Bañado Grande" formado por amigos y vecinos integrantes del Movimiento de La Juventud Agraria. "nos toca enfrentarlo con una lucha más, para atravesar situaciones que nos empujan a querer levantar la voz."

Actualidad 31 de Enero de 2015

Nuestra lucha juntos

Durazno. Hoy 30 de enero se festeja el tercer cumpleaños del grupo "Bañado Grande" formado por amigos y vecinos integrantes del Movimiento de La Juventud Agraria. "nos toca enfrentarlo con una lucha más, para atravesar situaciones que nos empujan a querer levantar la voz."

Durazno-María Rielli/TodoElCampo* – Nunca se nos había cruzado por la cabeza a mi esposo y a mi tener ovejas en nuestra pequeña chacra de 8 hectáreas. En otros tiempos, hubiese dicho que era un disparate, pero en ese momento estábamos viviendo una situación desesperada.

Soy María, y con Hugo nos habíamos casado muy jóvenes, teníamos escasos 17 y 19 años. Tuvimos tres hijos varones y mientras crecían, renunciábamos a muchas cosas, y a todos los lujos de la época. Pero el esfuerzo valió la pena, porque logramos comprar nuestro campito, y ahí construimos un hogar con nuestras manos, que fuimos mejorando con el paso de los años.

Trabajamos la chacra con varios rubros, como  todo predio chico. Un tambo con una docena de lecheras, que alimentamos con ración y el forraje que Hugo plantaba y cosechaba. Y también criábamos cerdos, gallinas y teníamos huerta, en la que todos participamos y donde nuestros hijos aprendieron a trabajar la tierra.

La situación que hizo pensar a Hugo en tener ovejas se dio en el año 2011. Mi esposo estaba cerca de jubilarse y quería trabajar un poco menos, y así intentar paliar mejor el avance de una artrosis. Habíamos vendido a las lecheras y comprábamos terneros para, cuando teníamos un lotecito y había buen precio, venderlos. Pero este proyecto se nos volvió una pesadilla cuando a Bañado Grande, nuestro paraje de la 15 Sección Chacras de Durazno, se vino una ola de robos, de abigeato. Ya no dormía tranquila pensando en que alguien saliera lastimado por proteger a sus animales y sus casas.

Hugo no era hombre de entregarse sin luchar y aunque yo seguía a su lado dándole apoyo y mis ideas, esta vez, no encontrábamos la manera de salir del problema. Hubo en ese tiempo muchas idas y venidas con la policía, porque no atrapaban a nadie y los robos seguían. Algunas familias de la zona comenzaron a pensar en que lo mejor sería vender su chacra e irse a la ciudad.

Por ese tiempo, defender todos juntos lo nuestro, solo se limitaba aún par de reuniones que habían convocado vecinos, con el fin de pedir solución a políticos y policías. Luego de las reuniones, todos seguían cada uno por su camino. Pero pronto eso cambiaría.

Algunos jóvenes de nuestra zona trajeron la idea de crear un grupo e integrar el Movimiento de La Juventud Agraria –MJA-. Uno de los vecinos, Nacho, que es un joven ingeniero agrónomo, con sus ganas de generar más participación entre los vecinos, empezó la gestión. Confieso que no veía como esto podía arreglar el problema que teníamos, y con Hugo pensábamos que ya no teníamos edad para esto. Fue también clave el apoyo de otros, como Horacio Jaume, que tuvo la visión de que el hecho de estar organizados, podía mejorar la seguridad en la zona, y la paciencia, para convencernos de que era una buena oportunidad.

A la reunión para armar el grupo la hicimos en nuestra casa. Era un mediodía de mucho calor y estaba nerviosa porque era la anfitriona. Por primera vez en los más de treinta años viviendo en la zona, vinieron todos los vecinos y sus familias a casa. Estaban también: el director de Desarrollo de la Intendencia y nuestro extensionista, Freddy, quien se integró con nosotros como uno más del grupo y tuvo la paciencia de acomodarse a los tiempos de los vecinos para venir a las reuniones.

La participación de unas diez familias que integraron el grupo, hizo posible ingresar al Programa Ovino del MJA, y así comprometer a las autoridades en dar apoyo y alejar a los ladrones para poder mantener la producción en la zona. Un desafío que no fue sencillo, pero que dio su resultado.

Recuerdo que cuando recibimos las ovejas, Hugo estaba muy entusiasmado. Nos entregaron 5 por familia, y fue todo un acontecimiento, salimos en la prensa y participaron autoridades policiales e incluso un Senador de la República. Luego, con los primeros resultados, algunos vecinos se animaran a comprar más ovejas y un par de carneros más para aumentar la producción.

Al poco tiempo, Hugo construyó un baño, que puso a disposición de toda la zona. Y el 30 de enero de 2012 festejamos el primer año del grupo y estrenamos el baño.

Los más jóvenes del grupo tenían a Hugo como referente, y a pesar de que estaba Nacho, lo consultaban a él para sembrar y bromeaban recordando el dicho “el zorro sabe más por viejo que por zorro”. Hugo tenía mucha experiencia en producir sobre predio chico y una solidaridad que pocas veces he visto.

Las ovejas produjeron y logramos hacer la devolución correspondiente al trato hecho con el MJA. Claro que aparecieron otras dificultades como los perros que matan ovejas, y cada tanto, algún robo más. Pero las reuniones que hacemos cada mes y una vez en cada casa, se fueron convirtiendo en encuentros familiares, de amigos. Además, se han logrado otras cosas importantes. Un convenio para pastoreo en campo de una empresa forestal multinacional y el acceso a un equipo de maquinaria agrícola donado por el gobierno de China.

Hoy, 30 de enero, festejaremos el tercer cumpleaños del grupo, y nos toca enfrentarlo con una lucha más, para atravesar situaciones que nos empujan a querer levantar la voz. En estos momentos, invito a todos a solo mirarnos como vecinos, como amigos y como la primera vez, volver a bañar las majadas entre todos. Ya habrá tiempo de entendernos mejor en cómo hacer el trabajo.

Aunque Hugo ya no andará arriando ovejas, me reanima la idea de que seguimos luchando juntos y que de alguna forma, Hugo sigue vivo en cada rincón de Bañado Grande.

(*) Artículo de la columnista de TodoElCampo, María Rielli, publicado originalmente en el Facebook del grupo Bañado Grande.

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