23 de abril de 2017
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Agricultura 23 de enero de 2017

La siembra directa no genera inundaciones

El ministro de Agroindustria de Buenos Aires negó que la técnica de siembra directa "genere más inundaciones" y señaló que las buenas condiciones climáticas para las zonas afectadas en el norte bonaerense "descomprimen mucho la situación".

Buenos Aires, Argentina-TodoElCampo – Argentina está sufriendo fuertemente la inclemencia de la naturaleza debiendo soportar importantes sequías que han causado pérdidas millonarias en infraestructura y producción. Los detractores de la soja la culpan por la tragedia pero  el ministro de Agroindustria de Buenos Aires respondió a esas afriamciones.

Miles de hectáreas arruinadas, cultivos que se perdieron ganado que se los llevó el agua. El desastre es de tal magnitud que el mercado mundial de los granos se ha visto influenciado con precios que suben o bajan en Chicago en función de si sube o baja el agua en Argentina.

Ante esa situación el ministro de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires Leonardo Sarquís negó que la técnica de siembra directa "genere más inundaciones" y señaló que las buenas condiciones climáticas para las zonas afectadas en el norte bonaerense "descomprimen mucho la situación".

En declaraciones a radio El Mundo el jerarca provincial expresó que “lo primero que hay que desmentir es que la técnica de la siembra directa genere más inundaciones y en el caso de la soja, éste es un cultivo que necesita mucha agua y absorbe la misma”.

“Lo que hace la siembra directa es no remover el suelo (para la implantación) y deja rastrojos del cultivo anterior para proteger el suelo y absorber agua para mantener la humedad, por lo que esto favorece la absorción y el drenaje” de los campos, explicó y señaló como necesario que se fomente “la rotación de cultivos”.

OPTIMISMO.

Sarquís se mostró optimista con la evolución de la situación. “Que tengamos un mejor clima ahora descomprime mucho la situación”, dijo, al tiempo que aseguró que se van controlando los inconvenientes al tiempo que los evacuados comienzan a regresar a sus zonas de residencia y viviendas. Asimismo también reconoció que hay zonas donde persisten las dificultades.

Finalmente llamó a ser cautos cuando se estimen las pérdidas en la producción, algo para lo cual no hay que apurarse porque se debe esperar a que baje el agua y luego analizar cómo están los cultivos. “Hasta ese momento no vamos a saber”, concluyó.

(Foto de la Universidad de Buenos Aires - UBA).

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