25 de Junio de 2017
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Agricultura 20 de Enero de 2017

Europa importa más de 32 millones de toneladas de cultivos transgénicos al año

"El vandalismo repetido de los activistas, junto con la incertidumbre y los retrasos en el proceso de aprobación de la UE, hacen que la ingeniería genética sea una inversión poco atractiva", aseguró el USDA.

Agricultura 20 de Enero de 2017

Europa importa más de 32 millones de toneladas de cultivos transgénicos al año

"El vandalismo repetido de los activistas, junto con la incertidumbre y los retrasos en el proceso de aprobación de la UE, hacen que la ingeniería genética sea una inversión poco atractiva", aseguró el USDA.

Montevideo-TodoElCampo – La mayoría de consumidores europeos no aprueban los cultivos genéticamente modificados, pero la mayoría los agricultores los usan para alimentar ganado que consumen los europeos. Como resultado, Europa representa una importante oportunidad económica para los agricultores a nivel mundial, ya que la presión de los consumidores hace que en Europa los OGM tengan una mala reputación y no se pueda hacer una exportación de estos cultivos, afirman expertos.

“A medida que el porcentaje global de cultivos transgénicos se expande, es cada vez más difícil para los importadores europeos obtener productos no biotecnológicos. Su disponibilidad está disminuyendo y los precios están en aumento”, asegura el nuevo informe del Servicio Agrícola Exterior de la Secretaría de Agricultura de Estados Unidos (USDA).

La soja es un cultivo que es usado comúnmente para alimentar en ganado en la Unión Europa, la cual está tratando de aumentar su producción de variedades convencionales y orgánicas, según el informe. Se espera que los agricultores europeos cosechen anualmente 2,2 millones de toneladas de soja entre 2016 y 2017, frente a las 1,8 millones de toneladas producidas entre 2014 y 2015, aseguró el USDA.

Sin embargo, aunque se cumpla esta meta, la producción seguirá siendo un valor muy pequeño si se compara con los 32 millones de toneladas de soya que el continente importa anualmente. Gran parte de esas importaciones proceden de Estados Unidos y otros países donde la mayoría de los cultivos son genéticamente modificados (transgénicos).

Mientras tanto, el plan de desarrollar cultivos genéticamente modificados adecuados para el cultivo en Europa se ha detenido, según el USDA. “El vandalismo repetido de los activistas, junto con la incertidumbre y los retrasos en el proceso de aprobación de la UE, hacen que la ingeniería genética sea una inversión poco atractiva”, aseguró el USDA.

Si bien la Unión Europea es un mercado confiable para la soja estadounidense y los subproductos de maíz, como los destiladores de granos secos de la producción de etanol, la situación es precaria, dijo Mary Boote, directora ejecutiva de la Global Farmer Network, una organización ánimo de lucro procomercio y a favor de la ingeniería genética en plantas.

En 2017, por ejemplo, se prevé que Polonia prohíba la importación de piensos para el ganado producidos a partir de cultivos biotecnológicos, según el USDA; aunque, en el pasado, esta prohibición se ha retrasado dos veces debido a la oposición de la industria ganadera del país de hacerlo.

Tales interrupciones potenciales crean una gran incertidumbre, ya que están motivadas políticamente, dijo Boote. “Esa es una posición tenue para verse desde un ángulo de comercio”.

Para los críticos de la biotecnología, el hecho de que los cultivos convencionales en Europa tengan un valor más alto, podría inspirar a más agricultores a mantenerse alejados de las variedades genéticamente modificadas.

“Por lo general, con el mercado no genéticamente modificado hay una especie de prima de precio”, dijo Doug Gurian-Sherman, director de agricultura sostenible del Centro para la Seguridad Alimentaria, un organismo ánimo de lucro crítico de la biotecnología.

Lo que no está claro si estas primas son suficientes para superar las ventajas económicas que representan en ahorro de trabajo y disminución de insumos los cultivos que han sido genéticamente modificados para resistir a los herbicidas y repeler los insectos, dijo. Los consumidores europeos parecen hacer una distinción entre los cultivos biotecnológicos utilizados para la alimentación humana (que deben ser etiquetados y generalmente son rechazados por los consumidores) y la alimentación del ganado (que los consumidores han aceptado).

(Artículo original de AP publicado en Heraldand News; foto de Chile Bio).

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