30 de abril de 2017
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Fernando Ravaglia 06 de mayo de 2016

10 Criterios para seleccionar tecnología.

Quisiera en esta nota compartir con usted algunos criterios que creo pueden ayudarlo a elegir mejor y evitar cometer errores a la hora de tener que incorporar algún tipo de tecnología para su empresa.

Argentina. Ing. Agr. Fernando Ravaglia / TodoElCampo¿Es la tecnología buena en sí misma?, ¿Cómo se puede entender y explicar que tantos productores de nuestro país y del mundo entero hayan comprometido sus empresas endeudándose hasta niveles terminales en nombre de la incorporación de tecnología?.

Cuando estudié agronomía hace más de treinta años, casi todos los profesores en sus clases iniciales explicaban la teoría Malthusiana, en la que se analizaba como la población mundial crecería a un ritmo mayor que la producción de alimentos y el mundo se condenaría al hambre, luego demostraban como con los fertilizantes, o la horticultura, o el mejoramiento genético, o los progresos en las técnicas de labranza, y así con cada materia, se había revertido esta situación y evitado que se cumpliera la apocalíptica teoría. Sin embargo y haciendo memoria, hubo muy pocos casos en los que me dieron pautas claras acerca de cómo seleccionar tecnología para cada situación, en el fondo, es algo que tuve que descubrir por mi cuenta ejercitando el sentido común en la práctica cotidiana de la profesión.

Quisiera entonces en esta nota compartir con usted algunos criterios que creo pueden ayudarlo a elegir mejor y evitar cometer errores a la hora de tener que incorporar algún tipo de tecnología para su empresa.

Antes de comprar algún equipo, semilla, instalación, pastilla de semen, maquinaria, programa de computación, fertilizante o vehículo. Antes de leer un artículo, libro o folleto; antes de decidir la asistencia a un congreso, curso, reunión o jornada.

 

Pregúntese: 

Esta tecnología en la que estoy a punto de invertir mi dinero, mi esfuerzo y mi tiempo,

1 – ¿Agrega valor?

Cada vez que hacemos un gasto de dinero lo hacemos pensando que agregamos valor a nuestros productos o servicios, pero como hemos visto en el pasado en algunas notas dedicadas al tema de los costos ocultos, no siempre se cumple esta regla de que un gasto agregue valor.

¿Tiene usted la certeza de que está agregando valor?, ¿De qué manera?, ¿Mejorando la calidad de su producto o bajando sus costos de producción?.

2 – ¿Baja costos?

Compraré un nuevo equipo de labranza, moderno, con los últimos avances del mercado apuntando a bajar mis costos y hacer los trabajos oportunamente.

Ya con el equipo en casa salgo a trabajar, todo anda fenómeno, el equipo es una maravilla, hago todas las tareas en la mitad de tiempo que antes, falta que trabaje solo... lo único que no tuve en cuenta y que noto unos meses después es que estaba "ligeramente" sobredimensionado para mis necesidades y ahora está mucho más tiempo parado dentro del galpón que el equipo anterior.

Si lo quiero vender, descubro que ha perdido mucho de su valor original aunque tenga poco uso, el mercado además está muy deprimido, nadie tiene un peso a causa de los bajos precios de los granos, nadie compra nada si no es a precio de regalo. Para colmo los malditos intereses de la deuda que tuve que contraer no respetan precios deprimidos, sequía, heladas ni nada, y siguen acumulándose todos los días.

¿Le suena conocida esta historia?, es un clásico de la literatura agropecuaria mundial, se llama "El productor que no hizo correctamente sus números y decidió demasiado rápido".

- Y bueno ingeniero... pero usted sabe como a uno le gustan los "fierros", y además la financiación estaba incluida porque era un paquete con un banco nuevo y ... , me metí.

No cometa este error, evalúe inversiones de este tipo o de otros equipos o instalaciones con toda la información disponible. No haga cálculos de compras a pagar en cuatro o cinco años con los granos en un pico de precios , ¿quién le garantiza que no caerán los precios de sus productos y se le hará mucho más difícil poder afrontar dicho compromiso?. Haga los cálculos con números pesimistas tanto en rindes como en precios, si luego las cosas salen bien, ¡mejor!, podrá liquidar antes el pago de su equipo. Tenga asimismo en cuenta el tema de las amortizaciones, o sea la pérdida de valor de su equipo a medida que pasa el tiempo, y desde ya calcule además en el costo de su nuevo equipo los intereses de la deuda, todo esto le evitará encontrarse con sorpresas desagradables.

3 – ¿Aumenta la calidad?

En una nota del pasado hablé acerca de la importancia de defender el valor nuestra producción mediante el aumento de su calidad y teniendo siempre en cuenta las demandas del mercado. Puede ser que cierta tecnología no baje nuestros costos pero nos ayude a mejorar o al menos mantener la calidad de nuestra producción. Un ejemplo podría ser un equipo de frío en un tambo, una fertilización nitrogenada que aumente el peso y contenido de proteína de nuestra producción de trigo, un cierto nivel de suplementación estratégica al final de nuestra invernada para emparejar un lote de animales, hay miles de ejemplos.

El tema es hacerlo sobre la base de certezas y no de suposiciones, y acotando los costos para que no aumenten más que proporcionalmente respecto al valor de nuestros productos por el aumento de calidad, si no, la cuenta no cierra.

4 - ¿Aumenta la seguridad en el trabajo?

La seguridad e higiene laboral es una asignatura pendiente desde larga data en nuestra agricultura. Los accidentes se repiten constantemente y afectan tanto a empleados contratados como a familiares que trabajan con nosotros. Accidentes mortales, electrocuciones, amputaciones provocadas por maquinarias o instalaciones que no estaban en condiciones mínimas de seguridad. Empleados que usan las máquinas para divertirse corriendo carreras o haciendo maniobras de riesgo simplemente porque no tienen conciencia del peligro.

¿De qué sirve tener un planteo productivo perfectamente organizado y en marcha si se corre el riesgo de tirar todo por la borda ante un juicio laborar?. Y aunque no haya juicio, ¿cuánto vale un hijo, un hermano o un padre muerto o inválido para siempre por una simple cuestión de falta de previsión en este tema?.

Invertir en seguridad e higiene laboral es buen negocio, no lo dude y téngalo en cuenta, esto también es tecnología y muy útil.

5 - ¿Es rentable?

Rentable significa que debe dar utilidad, ganancia, que la diferencia entre ingresos y gastos debe ser positiva. Mucha gente incorpora tecnología haciendo solamente el análisis de cuánto aumenta la facturación, o sea, los ingresos, sin tener en cuenta un posible aumento de costos.

Otros hacen las famosas "cuentas de almacenero", en donde se calculan ingresos y gastos pero con números muy gruesos que luego no se comprueban en la práctica y dejan de lado como explicamos en el punto 2 las amortizaciones, el costo de los intereses y otros costos operativos.

Estas "cuentas de almacenero" pueden darse por dos motivos, no se sabe hacer los análisis detallados con todos los componentes del costo, lo cual es comprensible y se arregla con capacitación o con la consulta a un profesional, o no se quiere enfrentar la realidad porque la cuenta rápida da positiva y la cuenta detallada tal vez no sea tan favorable y en el fondo, estamos muy entusiasmados y queremos comprar este nuevo equipo a toda costa. Esto último es bastante más peligroso, en todo caso después no le eche la culpa por los malos negocios al mercado internacional,  digo... ¿vió?...

6 - ¿Es mágica o exige esfuerzo?

¿Nunca lo tentaron con tecnología "mágica", de esa que con muy poco esfuerzo, muy rápido y sin necesidad de pensar le resolverá todos los problemas?. No se engañe, ese tipo de tecnología y de negocios no existe.

Todas las metas que vale la pena realizar, exigen esfuerzo, inteligencia y trabajo duro. No hay ningún negocio honesto que no exija estas condiciones. Tenga mucho cuidado con los mercachifles que andan por ahí dando vuelta queriendo vender soluciones instantáneas, no deje que lo tienten y le vendan tecnología inapropiada o lo estafen en su buena fe.

7 - ¿Resuelve un problema específico?, ¿cuál?.

Las buenas técnicas en términos generales resuelven problemas específicos, una enmienda para un suelo, un suplemento para la hacienda, semen que corrija algún defecto en nuestro rodeo de tambo, etc.

Cuanto más específico y puntual el problema, más específica debe ser la solución y viceversa, a problemas generales, soluciones generales. Cuando busque tecnología trate de tener lo mejor definido posible el problema que quiere resolver, esto lo ayudará a seleccionar con menor riesgo de error.

Algunas de las pocas técnicas que son de aplicación general son las técnicas de resolución de problemas, esto es, los esquemas de razonamiento y pensamiento para encontrar la solución a un problema, pero de esto hablaremos en notas futuras.

8 - ¿Remueve factores limitantes?, ¿cuáles?

En otras notas toco el tema de la "Ley del Mínimo" y la importancia de remover factores limitantes cuando buscamos aumentar la rentabilidad de nuestra empresa.

Digámoslo una vez más y hasta el cansancio, uno se funde por las cosas que no sabe hacer bien y que son imprescindibles para la empresa. No sirve de nada ser un buen productor si soy un pésimo administrador. No sirve de nada ser un genio en la producción de forraje y tener un manejo reproductivo horrible en mi tambo o en mi rodeo de cría.

Como empresario debe tener muy en claro cuáles son sus factores limitantes, sus mínimos, y buscar la tecnología más adecuada para remover esas limitantes.

9 - ¿Es simple y viable?

Es cierto que a medida que vamos aumentando los niveles de producción y eficiencia en nuestros esquemas productivos, la tecnología también se va haciendo más específica y más sofisticada, el tema reside en saber balancear las complicaciones con el beneficio que obtendremos a cambio del aumento de complejidad del sistema.

Cuidado con las técnicas de manejo que complican innecesariamente la forma de hacer las cosas. Las complicaciones inútiles además de frustración conllevan pérdidas importantes de tiempo, insumos y por supuesto de dinero.

Hay una sigla muy popular entre los anglosajones: KISS (Keep it simple, stupid), la que traducida quiere decir: "¡Mantén las cosas simples!, No seas tonto", a buen entendedor, pocas palabras.

10 -¿Se adapta a los recursos de la empresa?

¿Cuantas veces se invierte dinero en tecnología que está fuera de la capacidad de operarlo de nuestros empleados?, obviamente el rendimiento de un equipo no depende del equipo en sí sino del empleado que lo maneja, ¿conclusión? rabia, impotencia, decepción por parte del empresario que invirtió dinero y no encuentra el retorno esperado por su apuesta tecnológica.

Antes de comprar un equipo, una computadora, algún tipo de tecnología nueva o demasiado sofisticada pregúntese ¿Quién será el encargado de manejarlo?, ¿Tiene esa persona los conocimientos necesarios para llevar adelante el trabajo, el uso del equipo con éxito?, ¿donde capacitarla si no es así?.

Lo mismo ocurre con otros errores frecuentes, gastamos todo el dinero en el equipo y nos quedamos sin capacidad financiera para los insumos necesarios para poder aprovecharlo. Hicimos cuatro silos bolsa de silaje de maíz pero tenemos un tambero con pala, horquilla y carreta para repartirlo, ¿Cuánto durará el tambero?, y la historia podría seguir con muchos ejemplos más.

Una vez me dijeron que hay cuatro formas de fundir una empresa:

"Con las carreras de caballos, con la timba, de juerga con mujeres y con la tecnología".

Vaya este humilde aporte a ver si reducimos las opciones a solo tres y usamos la tecnología para consolidar la situación de las empresas, por el bien de toda la gente de campo.

 

 

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