26 de Mayo de 2017
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Economía 02 de Enero de 2013

BCU decidió controlar la inflación a costa de perder competitividad

El Comité de Política Monetaria del Banco Central elevó la tasa de interés de referencia, en un claro esfuerzo por controlar la inflación, lo que costará un dólar más bajo. lo que pone a las exportaciones uruguayas en desventaja competitiva.

Economía 02 de Enero de 2013

BCU decidió controlar la inflación a costa de perder competitividad

El Comité de Política Monetaria del Banco Central elevó la tasa de interés de referencia, en un claro esfuerzo por controlar la inflación, lo que costará un dólar más bajo. lo que pone a las exportaciones uruguayas en desventaja competitiva.

Horas antes de terminar 2012 y asumiendo una decisión que tendrá efectos en 2013 , la reunión trimestral del Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central (BCU) elevó la tasa de interés de referencia, en un claro esfuerzo por controlar la inflación, lo que costará un dólar más bajo y por ello pone a las exportaciones uruguayas en desventaja competitiva.

El 5 de noviembre de 2012 Radio Uruguay informó que el Fondo Monetario Internacional (Fmi) había advertido al gobierno de José Mujica que la inflación iba en camino de superar el rango meta.

EL NIVEL MÁS ALTO. La semana pasada (el año pasado) el Copom resolvió subir un cuarto de punto porcentual la tasa de referencia, llegando 9,25%, el nivel más alto en cuatro años.

El objetivo es desestimular el consumo y la inversión mediante un encarecimiento del crédito en el mediano plazo.

De esta manera se estimula el ingreso de capitales y el cambio de portafolio de los agentes locales, lo que generará un aumento de la oferta de dólares en la plaza. Esto deteriorará el valor del dólar frente al peso.

La decisión de la autoridad monetaria se asume en un marco de inflación persistente sobre la cual el gobierno ya había manifestado preocupación, según publicó Todoelcampo días atrás.

Según comunicó el BCU “la inflación sigue ubicándose en el centro del mapa de riesgos de la economía uruguaya” por lo que es necesario alejar “decididamente la amenaza inflacionaria”, si no se hace “se corre el riesgo de interrumpir o incluso revertir parcialmente los logros en materia de crecimiento, competitividad, reducción de la pobreza y mejoras en la distribución de la riqueza”.

COMUNICADO EL BCU. El documento del BCU comienza reconociendo que “el contexto global sigue luciendo débil e incierto, no apreciándose señales claras de recuperación económica en los países desarrollados. Los nuevos impulsos monetarios en Estados Unidos y Europa pautan la continuidad de monedas débiles y tasas de interés internacionales extremadamente bajas para el horizonte de política, con las consecuencias previsibles en las características de los flujos de capitales. Los precios de los bienes básicos se mantienen elevados a nivel internacional y las presiones inflacionarias correspondientes siguen presentes, a pesar de la desaceleración de algunas economías emergentes”.

Agrega que “la economía uruguaya sigue creciendo a tasas razonables, incluso mostrando una menor desaceleración que la que está teniendo lugar a nivel internacional. La estructura de crecimiento luce saludable, impulsada por mayores exportaciones de bienes y servicios, una creciente inversión privada y una firme demanda doméstica, la cual no contribuye a que cedan los impulsos inflacionarios al ritmo deseado”.

Sin embargo, acepta que “la inflación sigue ubicándose en el centro del mapa de riesgos de la economía uruguaya, siendo la estabilidad de precios un requisito indispensable para proyectar la continuidad de un proceso virtuoso de crecimiento con equidad”.

Por lo tanto “si no se avienta decididamente la amenaza inflacionaria, se corre el riesgo de interrumpir o incluso revertir parcialmente los logros en materia de crecimiento, competitividad, reducción de la pobreza y mejoras en la distribución de la riqueza”.

“Tanto la tasa de inflación efectiva como las expectativas de los agentes se mantienen notoriamente por encima del rango objetivo. Por lo tanto, en el Comité de Política Monetaria, el Banco Central del Uruguay entendió conveniente fortalecer las señales de su compromiso con el balance de los objetivos de la política económica, decidiendo un incremento de 25 puntos básicos en la Tasa de Política Monetaria, que pasa al 9,25%”.

Y explica que la “decisión surge de evaluar equilibradamente los diversos objetivos de las políticas públicas, con los énfasis que las circunstancias requieren. No obstante, se tendrá especial atención a que no se desnivelen otras variables relevantes que afectan la competitividad y el crecimiento, utilizando para ello todas las herramientas de que disponen las autoridades”.

La próxima reunión de Copom será en marzo de 2013, oportunidad en la que la situación requerirá, seguramente, de alguna decisión.

ADVERTENCIA DEL FMI. El 5 de noviembre de 2012 Radio Uruguay informó que el Fondo Monetario Internacional (Fmi) había advertido al gobierno de José Mujica que la inflación iba en camino de superar el rango meta.

El Fmi advirtió entonces a Uruguay sobre el "desafío inmediato" que significa la inflación para el país.

El organismo afirmó que el aumento se debe a la suba en el precio de los alimentos y los salarios y a una política monetaria que "no es lo suficientemente restrictiva".

En noviembre el diputado frentista Alfredo Asti respondió a la preocupación del Fmi que “más allá de la inquietud del organismo internacional, el gobierno viene tomando medidas al respecto desde hace meses”.

Para el legislador oficialista se debe seguir trabajando con los formadores de precios y, en ese sentido, recordó la incidencia de los precios de los commodities agropecuarios. 

En cuanto al consumo privado, Asti recordó las medidas monetarias que ha instrumentado el Banco Central del Uruguay fundamentalmente para fomentar el ahorro.

REACCIONES. El diario El Observador publicó la reacción de algunos analistas y actores económicos. Por ejemplo el economista Javier de Haedo escribió en Twitter: “La última macana del año. Realmente han perdido el rumbo. Los costos los pagarán la producción y la exportación”. 

Álvaro Queijo, presidente de la Unión de Exportadores, dijo recibir la noticia “con tristeza”. “Es unánime que si realmente se quiere luchar contra la inflación hay que cambiar la política salarial y hacer un ajuste en la política fiscal, pero como eso tiene un costo político alto el gobierno no se anima a hacerlo y prefiere el camino más fácil, que es bajar el dólar”.

“Eso solo conduce a un mayor atraso cambiario y a una pérdida de puestos de trabajo en el sector de mayor valor agregado”, agregó Queijo.

Alfonso Capurro, de la consultora Cpa Ferrere dijo al citado matutino que “el escenario en términos de competitividad es bastante complicado”.

Según las proyecciones de Cpa Ferrere el tipo de cambio real bilateral con Brasil (un indicador que mide la capacidad competitiva de los bienes locales frente a los del vecino país, en términos de precios), va a cerrar 2012 entre 13% y 15% por debajo de los valores de equilibrio histórico. De esa manera, el escenario se va acercando al generado por la devaluación de 1999, cuando el desfasaje llegó hasta 30%.

“Ese va a ser uno de los grandes desafíos para 2013, porque las perspectivas son de un deterioro mayor de la competitividad ratificado por la decisión adoptada por el Copom”, dijo Capurro.

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